Un rápido aviso para los que sufren un router Zyxel 660 de Telefónica. Hace unos días, después de que se muriese el anterior, me colocaron uno del mismo modelo. Proceso habitual: ocultar la red, añadir las MACs de los ordenadores y abrir los puertos necesarios. Hasta ahí todo bien. Pero el servidor web no se veía desde fuera de la red. Recomprobación de puertos, reiniciado de router, reiniciado de servidor, reiniciado de camiseta, invocación a los Antiguos… Ni una pista.
El problema son los filtros que se han añadido al router. Que se desactivan fácilmente, cuando se sabe que existe.
Hace poco leí, en uno de esos momentos de relajada investigación (traducción: leyendo blogs al tuntún) una frase de un diseñador: “el problema es que los que tienen que decidir sobre el diseño de un producto no tienen ni idea del tema”. Realmente es una queja muy frecuente entre el gremio. Por ejemplo, esto mismo lo dijo alguien que sufre a diario las decisiones de un departamento de producto. Donde decisiones tiende a incoherencias los días pares e indecisiones los pares.
Hace unos meses sufrí, indirectamente, a ese mismo departamento de producto en cierto ministerio de cuyo nombre prefiero no acordarme. Pongamos, para simplificar, que se llama Mordor: un edificio poblado por tribus de orcoficinistas cordialmente enfrentados (del buenrollismo de funcionario hablaremos otro día).